Educación
Sus próximos pasos pueden empezar a prepararse hoy.
Sabes, más o menos, cuándo empezará la universidad. Planear con tiempo permite convertir un gasto grande en aportes que quepan en tu presupuesto, sin improvisar cuando llegue la fecha.

Lo que un plan educativo puede darte
- Aportes periódicos que caben en tu presupuesto, en lugar de un pago grande de una sola vez
- Continuidad del plan si el titular fallece o queda en invalidez, cuando el producto incluye ese amparo
- Una meta con fecha y monto definidos, que puedes revisar a medida que avanzas
¿Cuándo te serviría?
Tu hijo todavía es pequeño
Faltan muchos años para la universidad.
Revisa: Aportes que puedas sostener durante todo ese tiempo.
Más años permiten repartir los aportes, según las condiciones del producto.
Faltan pocos años
La universidad empieza pronto.
Revisa: Cuánto tienes ya ahorrado y qué aporte haría falta.
Con menos tiempo para repartirlo, el aporte mensual suele ser mayor.
Quieres que continúe si faltas
Te preocupa qué pasaría con el plan si tú no estuvieras.
Revisa: Si el producto incluye continuidad por fallecimiento o invalidez del titular.
Ese amparo depende del producto contratado.

¿A quién va dirigido?
Padres, madres, acudientes o familias que desean planear el futuro educativo de sus hijos o beneficiarios.
¿Por qué es importante?
Porque la educación superior requiere planeación de largo plazo y puede representar una inversión significativa.
Qué comparar entre planes educativos
Estos criterios ayudan a distinguir un plan educativo de un simple ahorro.
Finalidad
Para qué sirve el dinero: matrícula, sostenimiento u otros gastos.
Pregunta clave: ¿Qué gastos quieres cubrir con el plan?
Algunos planes cubren solo la matrícula y otros también el sostenimiento u otros gastos. Define primero qué quieres pagar y verifica que el plan lo permita.
Aportes
Cuánto y con qué frecuencia aportas.
Pregunta clave: ¿Podrías mantener los aportes si cambian tus ingresos?
Pregunta si puedes ajustar el monto o pausar los aportes y qué consecuencias tendría hacerlo. Esa flexibilidad importa en un compromiso de varios años.
Plazo y desembolso
Cuándo y cómo se puede usar el dinero.
Pregunta clave: ¿Sabes cuándo y cómo podrías usar el dinero?
Revisa desde qué fecha se puede desembolsar y si el pago va a la institución educativa o a ti. Así evitas sorpresas cuando llegue el momento.
Respaldo
Qué pasa si el titular fallece o queda en invalidez.
Pregunta clave: ¿Qué pasaría con la meta si tú faltas?
Algunos planes incluyen un respaldo que mantiene la meta si el titular fallece o queda en invalidez. Confirma si el plan lo tiene y en qué condiciones.
Restricciones
Condiciones para retirarte o cambiar el plan.
Pregunta clave: ¿Y si necesitas retirarte antes de tiempo?
Retirarse antes de lo pactado puede implicar penalidades o recuperar menos de lo aportado. Pide por escrito esas condiciones antes de firmar.
Costos
Comisiones y otros costos del producto.
Pregunta clave: ¿Conoces todos los costos del plan?
Pregunta por las comisiones de administración y otros cobros, y cómo se descuentan. Pequeñas diferencias se notan mucho después de varios años de ahorro.
Estima la meta educativa
Proyecta lo que podría costar la meta en su fecha y un aporte mensual ilustrativo.
Por ejemplo, lo que cuesta hoy la carrera completa.
Es un supuesto tuyo. Si lo dejas vacío, se calcula sin inflación.
Escribe el costo de la meta y los años que faltan para ver una estimación.
Antes de elegir
- El estimador no incluye rendimientos, comisiones ni impuestos.
- La inflación que ingresas es un supuesto tuyo, y puedes cambiarla.
- El aporte ilustrativo no es el precio ni una garantía de un seguro educativo.
Supuestos del cálculo
Meta futura = costo actual × (1 + inflación)^años. Aporte = (meta futura − ahorro actual) ÷ (12 × años). El ahorro actual se mantiene sin rendimiento.
Modalidades
Las modalidades de plan educativo, sus costos y sus condiciones se confirman con un asesor según los productos disponibles.
Nosotros
Lo primero que te preguntamos no es cuánto puedes aportar. Es qué te imaginas para tu hijo — dónde te gustaría que estudiara, qué le has visto que se le da bien.
Con eso estimamos lo que podría costar esa carrera el año en que empiece, no lo que cuesta hoy, y buscamos una cuota que puedas sostener. Y si el número te aprieta, lo ajustamos juntos. Un plan que se abandona en el año dos no protege a nadie.
- 1
Entendemos tu necesidad
Conversamos sobre tu situación antes de hablar de pólizas o de precios.
- 2
Comparamos opciones
Revisamos las alternativas disponibles y te explicamos sus diferencias en lenguaje claro.
- 3
Te acompañamos
En la contratación y en la gestión de la póliza, según el servicio que contrates con nosotros.
Preguntas frecuentes
¿Cómo se calcula la meta futura?
Se multiplica el costo actual por la inflación que supones, año por año, hasta la fecha de la meta. Es una estimación simple, sin rendimientos.
¿Qué inflación debo usar?
La que te parezca razonable. Si no estás seguro, prueba varios valores y observa cómo cambia el resultado.
¿El aporte que veo es lo que pagaría?
No. Es un aporte ilustrativo para dimensionar la meta. El plan real puede tener otras condiciones, costos y rendimientos.
¿Guardan los datos que escribo?
No. El cálculo se hace en tu navegador y no se envía a ninguna parte.
¿Revisamos tu caso?
Cuéntanos qué necesitas y un asesor de Innova lo revisa contigo: qué conviene, qué comparar y cuáles son las condiciones antes de decidir.
